LA
MEJOR PREVENCION ES AQUELLA QUE FORMA PARTE INHERENTE DE LA CULTURA DE LA
EMPRESA
ALEJANDRO PRIETO HERRERO
Muchos
de nosotros al oír hablar de la prevención de riesgos laborales reaccionamos
con disgusto al recordar a un grupo de impertinentes que nos viene a recordar
como tenemos que realizar nuestras tareas diarias de la forma más segura
posible, “como si yo no lo supiera”, olvidando que la tarea de esa persona no
es otra que mejorar, proteger y asegurar la integridad y salud en nuestros
puestos de trabajo. Afortunadamente esa percepción está cambiando y cada vez
hay mayor conciencia en la necesidad de la prevención tanto por parte de las
empresas como por parte de los trabajadores.
En
mis más de diez años de experiencia he podido ver actitudes de todo tipo, desde
el empresario que solo quiere evitar la sanción hasta el que hace de la
seguridad de sus empleados una prioridad, desde el trabajador proactivo
preocupado por su seguridad y la de sus compañeros hasta el que protesta porque
las nuevas medidas de protección le impiden hacer su tarea como siempre la ha
hecho, incapaz de comprender que el objetivo fundamental es su propia
protección.
Cuando
acudo a ver a muchos clientes les suelo contar la experiencia vivida en una
importante empresa española en donde estábamos adecuando una máquina de
carpintería, por su función una de las más peligrosas. Fuimos a poner una
protección que debido a la complejidad de la máquina no era fácil. Hicimos las
pruebas y comprobamos que no podíamos ponerla por lo que decidimos ir al taller
a modificarla e instalarla al día siguiente. Le estábamos comentando esta
incidencia al responsable de prevención de la empresa cuando se nos acerca un
operario que utiliza a diario esa máquina a preguntar para qué sirve esa
protección, cuestionando su utilidad, pues según él los accidentes se producen
porque no se sabe utilizar la máquina. Tras un breve intercambio de opiniones
nos retiramos a nuestro taller a hacer los trabajos que teníamos pendientes.
Al
día siguiente volvimos a la empresa a instalar las protecciones que habíamos
adaptado en nuestro taller, preguntamos por el operario que manejaba la máquina
y que al día anterior había cuestionado la eficacia de las protecciones y nos
dicen que había sufrido un accidente en esa misma máquina que él tan bien
conocía y para la que no eran necesarias las protecciones de seguridad. Nos
quedamos perplejos y disgustados, lamentando que no hubiésemos podido poner esa
protección el día antes y que hubiese evitado ese accidente. Aun así y después
de lo ocurrido se nos acerca un compañero del operario accidentado cuestionando
nuevamente la eficacia de las protecciones que estamos instalando, que son un
gasto innecesario y que por la naturaleza de la fábrica el que haya un
accidente de vez en cuando es normal. Le recordamos lo ocurrido con su
compañero y él nos cuenta todos los accidentes que ha sufrido a lo largo de su
vida, que eran muchos, cómo si estos formasen parte del trabajo y que la causa
principal se debe a distracciones y que son inevitables. Atónitos ante lo que
estábamos escuchando terminamos el trabajo y nos marchamos.
Así
pues, regresamos a esa empresa al año siguiente y coincidimos con el trabajador
accidentado, afortunadamente ya recuperado. Hablamos con él y nos reconoció la
peligrosidad de su trabajo y que si hubiese estado la protección que pusimos el
día después de su accidente este nunca se hubiese producido. Era sorprendente
el cambio experimentado en la actitud del trabajador siendo el primero en
respetar todas las normas de seguridad de la empresa e instar a sus compañeros
al cumplimiento de las mismas. Es una pena que este cambio fuese consecuencia
de un accidente, pero como muchas veces ocurre no es hasta que ocurre alguna
tragedia que no nos concienciemos de la imprevisibilidad de un accidente, de
las tareas inherentes a nuestro trabajo y el peligro que este conlleva, siendo
la observancia de las normas de seguridad la única manera de minimizarlos.
Podría
seguir contando un sin fin de anécdotas recogidas en todos estos años de desempeño
profesional, pero no es mi intención aburrir a la audiencia extendiéndome
innecesariamente. Solo terminar haciendo una pequeña reflexión a modo de
conclusión a lo descrito anteriormente y es que la mejor prevención es aquella
que forma parte inherente a la cultura de la empresa. Esto que es tan fácil de
decir y tan obvio es en realidad lo más difícil, pues implica cambiar la
cultura de empresa y sus costumbres en muchos casos fuertemente arraigada entre
los directivos y los trabajadores resultando muchas veces una tarea de titanes.
Sólo con un equipo preparado, motivado y experimentado es posible. Por último y
cómo reflexión final, animarlos a todos en perseverar en la mejora de la
seguridad laboral y recordar que la mejor recompensa es volver a casa después
de una jornada de trabajo es en el mismo estado en que salimos de ella.
Muchas veces las empresas y quienes están a cargo de ellas solo se preocupan de producir y dejan de lado lo mas importante que es la integridad física de sus trabajadores, yo considero que por esa misma razón ellos rechazan la idea de que alguien los este vigilando o de que alguien le este explicando cosas que según ellos "ya saben", ya que por parte de la empresa no han tenido una educación por llamarlo de alguna manera sobre la seguridad y la prevención en si, ciertamente tener a un prevencionista significa un gran gasto en cuanto a sueldo y en todo lo que este como profesional solicite para realizar su trabajo, pero si lo miramos a futuro es un ahorro, ya que con una buena labor realizada por este se evita pagar todo lo requiere un trabajador accidentado.
ResponderEliminarSi bien es cierto que la imagen del prevencionista ha ido cambiando muchísimo en este ultimo tiempo, este es nuestro momento y oportunidad de invertir esta situación, lo principal es no ser una amenaza para los trabajadores, si no que hacerles sentir nuestro interés sobre ellos, de modo que ellos aprendan a darse cuenta realmente de cual es nuestra labor
Es cierto que muchas veces algunos empresarios quieren evitar ser sancionados por algún accidente ocurrido como dice el texto, llegando a mandar al trabajador accidentado a recintos hospitalarios que no son los organismos administradores, generando un problema para el trabajador, ya que este al no ser atendido en el recinto correspondiente no podrá acceder a rehabilitaciones a futuro. También existe la contraparte donde hay empleadores o empresarios que son un ejemplo para sus trabajadores, aportando así gran interés en la seguridad, entendiendo claramente que la prevención es una gran inversión y no es un gasto innecesario.
ResponderEliminarExisten muchos trabajadores que creen conocer a la perfección las maquinas en las que trabajan y que desconocen lo grave que podría ser si estos se accidentaran, es por esto que es muy importante que antes que el trabajador se desempeñe con dichas maquinas, debe haber o existir un asesoramiento completo del funcionamiento, riesgos, peligros y también de dar a conocer a los superiores si hay algo que anda mal en la maquinaria, además este debe estar al tanto del uso de protección personal y el de protección ajena (protección de la maquina), dándole a saber los motivos de porque este tipo de protección debe ir en aquel lugar.
Como bien dice el texto, la prevención debe ser aquella que forma parte inherente en la cultura de la empresa, debido a que esta es la esencia de un trabajo saludable y seguro, donde lo importante son los trabajadores y la eficiencia de estos.
Por lo tanto, la prevención de riesgos debe estar siempre presente y además de esto nosotros como prevencionistas, tenemos como objetivo cambiar la mentalidad de aquellos empresarios que no entienden aun la importancia de la salud y bien estar de los trabajadores, permitiendo así lamentables accidentes que podrían haber sido evitados a tiempo. Por esto la prevención no es un problema, más bien es una necesidad en la vida del ser humano.
Cony Riquelme Quijada.
Todos sabemos que en la actualidad, la mayoría de las empresas no les importa mucho el cargo o la responasablidad que tiene un prevencionista para cuidar y proteger el bien estar fisico, mental y social del trabajador, ya que existen demasiados profesionales prevencionistas sin vocación, que solo realizan su labor por la remuneración que obtendran o simplemente están aburridos de repetir a los trabajadores sus riesgos y concecuencias que tienen estos si no obedecen, sin embargo, por mi parte creo que esta generación debe cambiar esta mentalidad y enfocarse tanto en los trabajadores como empleadores, para que desde una misma cabeza hacia abajo cambien las cosas.
ResponderEliminarLa importancia de reconocer, aceptar y adaptarse a los elementos de proteccion que ayudaran al trabajador a realizar su labor en un ambiente quizás no optimo, pero más protegido para él mismo; es un sacrificio, pero que al transcurso del tiempo será un resultado más satisfctorio que pérdida de tiempo o recursos.
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ResponderEliminarA mi parecer a la mayoría de las personas les tienen que suceder las cosas, para así aprender de ellas, de lo contrario no toman las medidas preventivas adecuadas, es por eso que concuerdo con el texto, en donde, generalmente la mayoría de las personas, son "incapaces de comprender que el objetivo fundamental es su propia protección", tomando a la ligera cada cosa que hacen, sin lograr visualizar los riesgos y peligros presentes en estos, por eso es de real importancia crear una conciencia y una cultura preventiva en las empresas, para así inculcar en todos los trabajadores los cuidados necesarios para realizar cualquier actividad.
ResponderEliminarEste tipo de pensamiento es lo que genera en nuestro país un gasto elevadísimo en prestaciones médicas por accidentes y enfermedades profesionales. Es extraño que se mencione justo ahora, pues tuve un caso cercano de una amiga prevencionista (ingeniero), quien se desvinculó voluntariamente de la empresa en la cual trabajaba, y su excusa fue que era "imposible" hacer entrar en razón a los trabajadores sobre medidas de seguridad y cuidado personal frente a su labor diaria en la empresa. Dicho esto, cuando el trabajador se niega a ser cuidado por otros, es muy difícil que su mentalidad cambie en algún momento. Sin embargo, la perseverancia del prevencionista es algo que nunca debe cesar, y siempre se deben crear nuevas estrategias y/o metodologías para atraer a nuestros trabajadores a generar esa tan preciada cultura preventiva, la que si ya es una tarea "titánica", como dice en el texto, concientizar en un individuo, es aún más aplaudible cuando se logra en la totalidad de la empresa.
ResponderEliminarCreo que los trabajadores no toman conciencia de lo que les puede suceder en sus trabajos ellos solo piensan que los prevencionistas somos un cacho para las empresas ya que ellos creen saber cuidarse solos, es difícil hacer entender a una persona, como cuenta este hombre, ellos se dan cuenta de los riesgos y peligros que corren cuando les sucede un accidente o ven que pudieron perder la vida por no tomar atención o acceder a las charlas o sugerencias que un prevencionista les puede dar espero que esto con los años pueda cambiar y que ellos puedan tener un poco mas de conciencia y nosotros poder lograr entrar en sus cabezas y hacerlos entender que prevenir es lo mejor.
ResponderEliminarEn la actualidad podemos estar tranquilos por contar en cada empresa con prevención de riesgos laborales, ya que son un gran aporte alas entidades y a los trabajadores que la componen, se preocupan de proteger y asegurar el cuidado físico de cada trabajador en las labores a realizar para cumplir si problema su turno y llegar en las mismas condiciones que salieron de su hogar.
ResponderEliminarA pesar de todos los esfuerzos aún hay empresas que se preocupan mas de su producción que de la integridad del trabajador y también hay trabajadores que no les gusta cumplir con las normas que establece el sistema de un prevencionista de riesgo ya que les incomoda, no les gusta y lo encuentran innecesario ara realizar un trabajo según ellos conocido.